Datos personales

Mi foto
Guatire, Miranda, Venezuela
Periodista graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Experto en Comunicaciones Corporativas y Responsabilidad Social. He desarrollado mi labor en medios impresos, digitales y audiovisuales en Venezuela, Colombia, el Perú, Estados Unidos, España e Israel. Con una extensa red de contactos a nivel oficial y privado, lo que me permite establecer vínculos y relaciones con diversos sectores que hacen vida en el país y el exterior. Dime que quieres y te lo escribo. Papá al 200%
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Artificial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Artificial. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de mayo de 2025

Liderazgo en tiempos de Inteligencia Artificial


👉Mario A. Beroes Ríos 


En estos tiempos de IA, cada vez habrá más sistemas que nos ofrezcan respuestas a

demanda y asistentes que nos llenen de sugerencias, sobre la base del análisis que

sus algoritmos sacan de los datos. 

En gran medida, liderar significará ser más capaz de pensar que de mimetizar. Armar

argumentos propios, y crear lógicas propias basadas en la observación de nuestros

clientes, o de aquellos a los que queremos servir. 

Liderar en tiempos de IA

Liderar supondrá ser capaz de proponer preguntas inspiradoras, preguntas pertinentes,

preguntas palanca. Liderar supondrá, a veces, contradecir el “mainstream” que nos

proponen y explorar innovaciones que desafían la lógica de las máquinas.

Integrar el liderazgo en soluciones de IA es clave para obtener éxito o sobresalir en la

tarea indicada. Para eso es importante tener una visión estratégica que establezca

objetivos claros, ya que la Inteligencia Artificial no es solo tecnología, sino una

herramienta para mejorar procesos y generar impacto.

Otro aspecto, y en mi opinión, el más importante porque involucra al individuo es el

manejarse con criterios éticos; es decir, manejar la IA con criterios responsables. Todo

liderazgo fuerte promueve la transparencia, la equidad en el uso de datos y la

protección de la privacidad, asegurando que la IA sea confiable y beneficiosa para

todos.

La IA no es solo un asunto de ingenieros y científicos de datos. Integrar perspectivas

de expertos en diversas áreas permite desarrollar soluciones más efectivas y

adaptadas a la realidad, lo que nos lleva a un aprendizaje continuo, ya que un líder en

IA fomenta la capacitación y el aprendizaje constante en su equipo para mantenerse al

día con las mejores prácticas y avances tecnológicos.

Por último, implementar la IA conlleva cambios en procesos y roles y un liderazgo

efectivo ayuda a gestionar dicha transición, asegurando que las personas entiendan

cómo la IA puede mejorar sus tareas sin reemplazar su valor humano.

martes, 10 de diciembre de 2024

Asdrúbal Oliveros: "Inteligencia Artificial puede ayudar a optimizar la producción de energía"

 

 



👉 Nota de prensa.-

“El mundo se mueve hacia la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización, y aquellos que no se adapten a esta nueva realidad quedarán atrás”, advirtió el economista venezolano Asdrúbal Oliveros, durante el reciente encuentro Punto de Vista 2025, realizado por Corporación Solsica, en Caracas. En este evento Oliveros enfatizó la importancia de que las empresas venezolanas no se queden rezagadas en esta transformación digital. 

La inteligencia artificial también juega un papel fundamental en la transición energética. Según Oliveros, director de Ecoanalítica, la IA puede ayudar a optimizar la producción de energía, mejorar la eficiencia de las redes eléctricas y desarrollar nuevas soluciones energéticas más sostenibles. 

Venezuela tiene un gran potencial para aprovechar las energías renovables y la IA puede ser una herramienta clave para maximizar este potencial”. 

Si bien la inteligencia artificial ofrece numerosas ventajas, su implementación en Venezuela enfrenta desafíos importantes. Oliveros se mostró optimista y destacó el papel que pueden jugar las empresas privadas y el gobierno en impulsar la adopción de la IA. “Es necesario crear un ecosistema favorable para la innovación y la inversión en tecnología”.

 Reducción de costos

Oliveros destacó el papel crucial de la IA en la optimización de procesos y la reducción de costos en las empresas venezolanas. “La inteligencia artificial nos permite ser más eficientes, tener costos mejores y manejables, y, por lo tanto, tener mejor relación precio-calidad”, afirmó Oliveros. 

El economista explicó cómo la IA puede revolucionar sectores como la producción y la logística, permitiendo una mayor automatización y una toma de decisiones más precisa basada en datos. “Empresas que están invirtiendo en inteligencia artificial están reduciendo costos laborales y mejorando su competitividad”. 

A la vanguardia

El director de Ecoanalítica destacó la labor de Corporación Solsica y sus avances en cuanto a la transición energética se refiere: “Es excelente que una empresa como Solsica esté ofreciendo soluciones para el sector privado venezolano, de cómo pueden hacer de manera eficiente todo este proceso de transformación energética”. 

Punto de Vista

Corporación Solsica lideró el debate sobre el futuro energético de Venezuela con su evento Punto de Vista 2025, encuentro que reunió a expertos internacionales y a miembros del sector en Venezuela para analizar los desafíos y oportunidades que plantea la creciente demanda energética y la irrupción de la inteligencia artificial. 

Bajo el lema “Impacto de la demanda energética y la Inteligencia Artificial en las empresas venezolanas”, la actividad presentó las últimas tendencias tecnológicas y las soluciones más innovadoras para el sector energético venezolano. 

El evento realizado por Corporación Solsica ha puesto de manifiesto la importancia de la inteligencia artificial como motor de la transformación energética en Venezuela. Las empresas que adopten esta tecnología de manera temprana podrán mejorar su competitividad y contribuir a un futuro más sostenible para el país.

martes, 26 de marzo de 2024

ChatGPT: más de 225.000 credenciales comprometidas se venden en la Dark Web



👉 Prensa ESET.-


Más de 225.000 credenciales de ChatGPT que estaban disponibles para la venta en la Dark Web, acaban de ser analizadas por la compañía de detención proactiva de amenazas, ESET. Las mismas fueron robadas, entre enero y octubre de 2023. 

Los datos, rescatados en un informe del Grupo IB, indican que más de 100.000 registros fueron comprometidos entre enero y mayo de 2023, y más del 35% en los meses siguientes. 


Si bien el número de credenciales comprometidas disminuyó entre junio y julio, volvió a crecer en agosto y septiembre y alcanzó su pico máximo en octubre (más de 33.000). 


Los infostealers asociados principalmente son  LummaC2, Raccoon y RedLine.

 

El malware del tipo infostealer tiene como objetivo robar información del equipo infectado y enviarlo a los cibercriminales. 


Este tipo de código malicioso suele ser distribuido en mercados clandestinos de la dark web por poco dinero para que otros actores maliciosos lo utilicen en sus campañas. 


El detalle de las tres principales familias de infostealers vinculadas a las credenciales de chatGPT comprometidas, es el siguiente:

  • LummaC2: 70,484
  • Mapache: 22,468
  • RedLine: 15,970 

Esto demuestra la notoria actividad que han tenido estas familias en el último tiempo. De hecho, hemos analizado casos puntuales de Lumma (afectando el mercado cripto), y RedLine (obteniendo credenciales a través de enlaces maliciosos en la descripción de videos de YouTube), confirmando así que el campo de acción es tan amplio como aleatorio.”, comenta Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.

¿Cómo afecta esto a los usuarios?

Así como los cibercriminales han mostrado un dedicado interés en obtener acceso a computadoras corporativas y sistemas para lograr el acceso a la red interna, según ESET, ahora han ampliado su mira, poniendo el foco también en aquellos dispositivos que acceden a sistemas públicos de Inteligencia Artificial.

 

Al acceder al historial de comunicación que existente entre colaboradores de una organización y este tipo de chatbots, los ciberatacantes pueden obtener registros en los cuales haya datos confidenciales, información sobre la estructura interna de la empresa y claves de autenticación, entre otros. 


Así, no solo que podrían ejecutar ataques mucho más sofisticados y dañinos, completar tareas de espionaje o identificar vulnerabilidades que puedan explotar.

 

Los infostealers ponen a disposición de los cibercriminales una cantidad de información que, combinada con el abuso de credenciales de cuentas válidas, puede servir como acceso inicial a diversas cuentas empresariales.

 

“La mejor defensa para los usuarios finales, ante esta y otras formas de cibercrimen, es prestar atención y estar alertas mientras navegamos online, por sobre todo cuando ingresamos información sensible y personal. Para las empresas que desarrollan y despliegan sistemas de IA cabe la responsabilidad de implementar medidas de seguridad robustas para proteger a los usuarios contra estos abusos y fraudes.”, concluye Gutiérrez Amaya de ESET Latinoamérica.

 


jueves, 29 de febrero de 2024

La falta de políticas justas es lo que nos deja sin empleos, no la Inteligencia Artificial




👉Cecilia Pachano H./Cambio 16

La inteligencia artificial puede impulsar el crecimiento económico y mejorar la productividad. Siempre y cuando se implemente correctamente y se acompaña de políticas justas y equitativas. La nueva tecnología genera preocupación ante su potencial impacto en el desempleo. Expertos advierten que la próxima generación de inteligencia artificial sustituirá a trabajadores en diversos sectores. Sin políticas públicas que aborden este problema avizoran un caos por los trabajadores que quedarán sin empleo.

Un estudio de la Universidad de Oxford indicó que la inteligencia artificial podría reemplazar entre el 50% y el 80% de la población mundial en sus puestos de trabajo. Los sectores más vulnerables a la automatización incluyen trabajos rutinarios y repetitivos, como fabricación, transporte y servicios de contacto directo con el cliente. Aunque se espera que la IA también genere nuevas oportunidades en campos como la ingeniería de software y la ciencia de datos.

No es nuevo

Es probable que en un cercano futuro nos encontremos trabajando en profesiones que aún no se han concebido. Mientras que otros roles tradicionales, como los administrativos, los cajeros de supermercado, los conductores, los camareros, los guardias de seguridad y los operadores de telemarketing de primer nivel, pueden desaparecer o reducirse significativamente.

La aparición de robots, la automatización y la Inteligencia Artificial ya comenzaron a remodelar el panorama laboral en ciertos sectores, como la automoción y la industria. Tendencia que se intensificará en los años venideros. El miedo a la pérdida de empleos debido a la irrupción de una nueva tecnología no es un fenómeno reciente. A principios del siglo XIX, un movimiento conocido como ludismo, liderado por artesanos ingleses, se levantó contra los nuevos inventos como la hiladora industrial, que la industrialización estaba introduciendo. Lo que amenazaba con dejarles sin trabajo. A pesar de sus esfuerzos por destruir máquinas e incendiar fábricas, no pudieron detener el avance inexorable de la industrialización.

“La automatización reemplaza a los humanos. Por supuesto, no es nada nuevo. Lo que es nuevo es que ahora, a diferencia de la mayoría de los periodos anteriores, los hombres desplazados no tienen a dónde ir”. James Boggs escribi esa frase en 1963 en “The American Revolution: Páginas del cuaderno de un trabajador negro”, cuando las computadoras comenzaban a hacer su aparición en las empresas. En nuestros días recuperan su vigencia ante la irrupción de la Inteligencia Artificial. Históricamente, los temores sobre la tecnología han resultado en gran medida infundados porque los beneficios han superado los perjuicios. Nuestro desafío es maximizar esos beneficios y minimizar los daños. El como hacerlo se divide en dos propuestas: reeducar y reciclar a los trabajadores desplazados o establecer un ingreso básico universal.

La experiencia más reciente

Jason Ludwig, de la Universidad de Cornell, en su tesis doctoral “Automatizando la Negritud: Raza, Computación y Política en los Estados Unidos de la Posguerra”, exploró cómo diversos actores, incluyendo funcionarios gubernamentales, expertos en informática y activistas, intentaron promover la igualdad racial a través de la informática en los Estados Unidos. Según Ludwig, Boggs argumentaba que no sólo los trabajadores poco cualificados estaban en riesgo debido a la automatización, también los trabajadores de oficina. Cuyos puestos podrían ser ocupados por “máquinas IBM y ordenadores”.

En un contexto de creciente precariedad, los planes gubernamentales para educar y reciclar a los trabajadores se volvían obsoletos casi tan pronto como se formulaban. “Tan rápido como se les forma para una fase técnica superior de la producción, se produce una nueva revolución técnica”. Boggs sostenía que a medida que la automatización aumentaba el número de desempleados, comenzaban a constituir una “fuerza revolucionaria o ejército de marginados y rechazados totalmente ajenos a la sociedad”.

Para Boggs el dilema de estos “marginados” reflejaba el dilema de la sociedad estadounidense en general. La automatización “excluye a cada vez más personas de desempeñar cualquier papel productivo en la sociedad” y no había medios claros para apoyar a los individuos que quedaban obsoletos. Advertencias sobre el desempleo tecnológico que se repiten hoy en día. Pero a una escala mucho mayor.

Visión miope

En julio de 2023, el McKinsey Global Institute publicó un informe sobre la IA generativa y el futuro del trabajo en Estados Unidos. Advierte sobre los crecientes desafíos para algunos de los trabajadores más marginados de la economía. El futuro del trabajo predice una disminución de la demanda servicio al cliente, servicios de alimentación y trabajo de producción. Áreas en las que los estadounidenses de raza negra están muy concentrados.

Predicciones que amplían las preocupaciones que han surgido entre los analistas económicos de que los “robots robaempleos” puedan crear más dificultades para los ya vulnerables trabajadores de minorías raciales. El consenso emergente entre los consultores de gestión, los líderes de Silicon Valley y los responsables políticos es que para hacer frente a estos retos simplemente es necesario formar a más trabajadores negros en programación y otras habilidades valoradas en la industria de la tecnología. Parece tan evidente que casi no llama la atención.

Según Jason Ludwing refleja una ideología particularmente estadounidense comprometida con la visión de que el progreso tecnológico es inevitable. Y que los trabajadores deben mejorar o ser barridos por su inexorable marcha. Sin embargo, el enfoque individualizador del desplazamiento tecnológico oculta la miopía que ha caracterizado la política tecnológica estadounidense durante décadas. Especialmente cuando se cruza con cuestiones de justicia económica y racial.

Paternalismo de los años sesenta

Durante los años sesenta, el impacto de la tecnología y la automatización en el empleo se convirtió en un tema central en la política de Estados Unidos, impulsado por figuras como John F. Kennedy. Para abordar el desafío del desempleo tecnológico, se implementó la Ley de Desarrollo y Formación de Mano de Obra. Atendió a casi dos millones de estadounidenses, enfocándose en los más empobrecidos y las minorías raciales.

Estos esfuerzos coincidieron con el movimiento por los derechos civiles. Muchos afroamericanos carecían de las cualificaciones necesarias para los trabajos emergentes. Enfrentaban barreras adicionales debido a la falta de oportunidades educativas, la pobreza y la discriminación racial. Las revueltas de 1964 en Harlem, Rochester y Filadelfia llevaron a una reevaluación de cómo estos programas de mano de obra estaban beneficiando a los afroamericanos.

John Diebold, una voz principal del optimismo tecnológico, proclamó en 1952 que la automatización llevaría a una mejora de la mano de obra, con un enfoque en funciones más especializadas. Sin embargo, cuando se aplicó a los proyectos de mano de obra afroamericana, este “perfeccionamiento” adoptó la forma de un ascenso racial paternalista. Enfatizando la autosuficiencia y la pureza moral como claves del progreso racial en una sociedad automatizada.

Papeles de segunda clase

Durante los años 60, los programas de formación en tecnología, como el Proyecto PREPARE, se alejaron de la esperanza original de promover la igualdad racial a través de la automatización. En su lugar, establecieron una jerarquía racializada del trabajo tecnológico. Los programas, financiados por la Ley de Desarrollo y Formación de Mano de Obra, se centraron en formar a trabajadores negros en programación informática y procesamiento de datos.

El Proyecto PREPARE, una iniciativa del Instituto de Tecnología Informática, proporcionó formación en informática a desempleados y subempleados en la región metropolitana de Washington DC. Entre 1964 y 1967, graduó a unos 100 estudiantes, el 65% de los cuales eran negros. A pesar de que la finalización del programa proporcionó a muchos graduados nuevas oportunidades para entrar en el creciente mercado laboral de la informática, su papel a menudo se consideraba subordinado.

El Secretario del Departamento de Trabajo, Willard Wirtz, argumentó que los graduados del Proyecto PREPARE y otras iniciativas similares, carecían de títulos y de una formación más formal en procesamiento de datos. Por lo que podían asumir el papel de “subprofesionales cualificados”. Quienes podían aliviar a los ingenieros y especialistas informáticos altamente formados de tareas rutinarias.

Ludwing sostiene que aunque la formación pretendía proporcionar a los trabajadores negros los conocimientos necesarios para asumir trabajos básicos de procesamiento de datos, su inclusión en la economía de la automatización a menudo se planteaba en papeles de segunda clase o subordinados. Esta política de mano de obra preveía una división racializada del trabajo informático que persiste hasta nuestros días. Con trabajadores marginados de todo el mundo realizando labores rutinarias y mal pagadas en plataformas como Mechanical Turk de Amazon.

Reciclaje cuestionado

En 1973, la Ley de Desarrollo y Formación de Mano de Obra fue reemplazada por la Ley Integral de Empleo y Formación. Marcó un giro hacia una gobernanza del cambio tecnológico centrada en las habilidades individuales. Sin embargo, los proyectos resultantes a menudo no abordaban los problemas económicos subyacentes en las comunidades marginadas.

Durante la década de 1960, teóricos como James Boggs propusieron visiones alternativas del cambio tecnológico. Planteó que la solución en la era de la automatización no era luchar por el pleno empleo, sino aceptar el pleno desempleo. La creación de una sociedad sin trabajo. Argumentaba que para abordar adecuadamente el desafío de los marginados, “la cuestión del derecho a una vida plena tiene que divorciarse completamente de la cuestión del trabajo”.  Y garantizar un ingreso pleno y digno a los trabajadores.

Hoy, en la cúspide de lo que algunos predicen será la revolución de la inteligencia artificial, las lecciones de Boggs son relevantes. Para Ludwing sus argumentos señalan el fallo de las recomendaciones actuales que sugieren que los trabajadores necesitan desarrollar nuevas competencias para mantenerse al día con las tecnologías cambiantes. En su opinión el reciclaje de los trabajadores puede ser una medida temporal importante, pero «sólo será una solución provisional a los problemas político-económicos subyacentes al cambio tecnológico».

Renta Básica Universal

La historia de la política laboral en Estados Unidos sugiere que es necesario cambiar nuestra forma de pensar sobre la tecnología, el trabajo y el valor social. Según el psicólogo y sociólogo Naum Kliksberg, experto en inteligencia artificial, es probable que reemplacen a las personas en los próximos 20 años. En su opinión aunque los gobiernos lo intenten tendrán dificultades para regular efectivamente el avance y el desarrollo de la inteligencia artificial. “Será inevitable que la cantidad de pobres crezca al igual que la desocupación y los salarios”.

Posibles soluciones al problema como subsidiar a más desocupados, crear programas de apoyo a los necesitados, bajar los sueldos, disminuir los días de trabajo o confiar en que la dinámica del mercado genere nuevos trabajos es probable que no funcionen. Debido a que no hay una garantía de que los nuevos empleos requieran que personas realicen esas actividades en lugar de la inteligencia artificial.

Kliksberg sugiere que una posible solución al problema podría ser establecer un ingreso básico para los ciudadanos. Lo que ya planteaba Boggs en el 63. Con la diferencia que la idea cuenta con el apoyo de figuras políticas y jerarcas de las grandes tecnológicas. Pero que requerirá que cada país cree su propio sistema de financiamiento.

A favor

Mustafa Suleyman, cofundador de Deepmind, comparte la preocupación por el impacto de la IA en el mercado laboral. Pide a los políticos que actúen con urgencia. Propone la implementación de una renta básica universal para cubrir las necesidades económicas de los ciudadanos. “Es una medida política y económica de la que tenemos que empezar a hablar en serio», afirma.

Sam Altman, director general de OpenAI, predice que la próxima generación de IA reemplazará a los trabajadores humanos en EE UU. Asegura que dará lugar a una Renta Básica Universal para todos. “Aunque la gente seguirá teniendo trabajo, muchos de esos empleos no crearán mucho valor económico en la forma en que concebimos el valor hoy en día”, escribe Altman.

Para el CEO de OpenAI el dinero generado por la inteligencia artificial será suficiente para financiar pagos de ingresos dirigidos por el gobierno para todas las personas de la Tierra. Propone la creación de un Fondo de Equidad Americano. Que se capitalizaría gravando a las empresas por encima de una determinada valoración con el 2,5% de su valor de mercado cada año y gravando con el 2,5% del valor de todas las tierras de propiedad privada.

Efectos ya se sienten

Según Goldman Sachs la inteligencia artificial generativa podría dejar sin empleo a 300 millones de trabajadores a tiempo completo en EE.UU. y Europa.  OpenIA apunta a que del  80% de los profesionales afectados por la IA, por lo menos un 10% será totalmente reemplazada de forma inminente. Y casi un 20% de los trabajadores verán como realizará la mitad de sus tareas. IBM ya ha realizado uno de los mayores recortes de empleo en favor de la inteligencia artificial. Despidió a unos 7.800 empleados. Ben Goertzel, quién popularizó el término “inteligencia artificial general”, sostienen que la tecnología será beneficiosa para la sociedad a largo plazo.

Para el experto en IA, filósofo y astrofísico de Harvard, Avi Loeb, el problema radica en la necesidad de que la sociedad se reorganice. Porque si se elimina la necesidad de trabajo, ¿cómo se puede ganar un salario? “Tendremos tiempo para dedicarnos a cualquier cosa, a crear, a investigar, hacer sencillamente lo que nos guste”, apunta. Pero la sociedad necesita adaptarse a ese nuevo mundo en el que el trabajo sea innecesario. Implica cambios significativos en la estructura social y económica actual. Para Loeb, es preocupante que ningún gobierno muestre algún liderazgo para afrontar éste y otros retos derivados del desarrollo de la inteligencia artificial.

El inversor Warren Buffett también ha expresado su preocupación por el impacto de la IA y la falta de previsión. Después de que su amigo Bill Gates le demostrarse algunos de los proyectos de IA de Microsoft. El magnate de 92 años dijo que la IA «puede hacer cosas notables […]cuando algo puede hacer todo tipo de cosas, me preocupo porque sé que no podremos ‘desinventar’ la IA».

Inacción de los gobiernos

La acción gubernamental hasta ahora ha en el mejor de los casos titubeante. Apenas en la Unión Europea se está actuando de forma limitada. Esencialmente apuntando a la protección de datos y el copyright. En EE UU, la Casa Blanca lo ha dejado en manos de las grandes tecnológicas como OpenAI, Microsoft y Apple. Loeb opina que a esas empresas solo les interesa su propio beneficio, no el de la humanidad.

En España, en mayo del 2023 la ministra Calviño afirmaba que preveía una «transformación profunda» en el empleo por la IA. Por lo que iban a “empezar a vigilar su impacto”.  Algo que puede sonar a humorada si las consecuencias de esta falta de visión no fueran a tener un impacto demoledor en el tejido socioeconómico. Hasta ahora las acciones concretas son escasas, por no decir inexistentes. Como apuntaba el mismo Loeb, no se gobierna, sino que se hace política de gestos y señalización de virtudes sin ninguna sustancia.

La inteligencia artificial tiene el potencial de traer beneficios significativos a la sociedad. Pero también puede ser demoladera. Para abordar los desafíos que presenta y garantizar que sus beneficios se distribuyan de manera justa es crucial que los gobiernos, las empresas y los individuos trabajen juntos. Los avances en la inteligencia artificial sorprenden cada día con nuevos desarrollos. Mientras, los potenciales afectados esperan por la implantación de políticas públicas que minimicen sus efectos adversos. Particularmente en el desempleo.

lunes, 26 de febrero de 2024

Infracciones y fraudes aumentan un 74% debido a la Inteligencia Artificial




👉 Nota de prensa Appgate.-


Los ciberdelincuentes, aprovechando las capacidades de la inteligencia artificial, han encontrado formas de eludir controles de ciberseguridad, automatizar y acelerar sus ataques con mayor precisión y alcance. 

Un informe de la compañía Appgate da a conocer los alcances de la Inteligencia Artificial cuando es utilizada para fines indebidos.

De acuerdo al Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) de Appgate, se ha observado un aumento considerable en el número de casos asociados a infracciones de copyright y fraudes, llegando a un 74%, lo que se relaciona a la facilidad con la que cualquier persona puede acceder y hacer uso de herramientas generativas.

“Los ciberatacantes han diseñado estafas por medio de IA categorizadas como deepfake, que tienen el objetivo de imitar o suplantar a personas, en especial a personas reconocidas como políticos, celebridades o deportistas, con el fin de aumentar la credibilidad de los engaños y mejorar la efectividad de los ataques”, comenta David López, vicepresidente de ventas US/Latinoamérica de Appgate.

La capacidad de la IA para generar cualquier tipo de contenido audiovisual se aprovecha para realizar suplantaciones de identidad y obtener, de esta manera, datos personales, financieros y empresariales, poniendo en riesgo la integridad de individuos y organizaciones. 

“La realidad es que los ataques más comunes y efectivos tienen como objetivo el error humano como el eslabón más vulnerable. Los usuarios son fácilmente manipulables con identidades falsas, enlaces fraudulentos y mensajes o noticias engañosas, que buscan robar información, credenciales y hasta dinero.”

Conocer las últimas estrategias detrás de las cuales se esconden los ciberdelincuentes es fundamental para evitar ser víctima de alguna de estas estrategias, que pueden traer grandes pérdidas económicas o exponer los sistemas tanto personales como empresariales.

Para las empresas, contar con una solución como la Protección contra Amenazas Digitales (DTP) permite tener conocimiento sobre el nivel de exposición y la información revelada de los colaboradores, siendo una de las mejores opciones para enfrentar estas amenazas.



miércoles, 24 de enero de 2024

El peligro de sobrevalorar la inteligencia artificial



 

👉José Petrizzo.-


El vaticinio del Profesor  Mark Riedl de la Universidad Georgia Tech, respecto a la Inteligencia Artificial (IA),  “cuanto más digan que es inteligente, más personas se convencerán de que es más inteligente de lo que es”, se quedo corto. 

La opinión pública se ha visto impactada ante los espectaculares avances de la IA, disparándose las expectativas en cuanto a sus prestaciones e incluso hay quienes se atreven a predecir el momento en que nos superará en inteligencia.

El punto no es saber cuándo se producirá esa superación y en virtud de qué principio puede hacerse tal predicción, ni siquiera si es algo deseable, sino de qué tipo de inteligencia hablamos, porque tal vez haya un equívoco desde el comienzo. 

Puede ocurrir que no haya rivalidad, competencia o amenaza de sustitución porque en última instancia se trata de dos inteligencias diferentes.

Potencialidad y ChatGPT

La actual IA sin duda es potentísima al procesar gran cantidad de datos, aunque no tanto en la producción de nuevas visiones y conocimiento o las recomendaciones acerca de fenómenos nuevos sobre los que se carece de datos o información. 

El poder computacional es cálculo veloz y procesamiento de mayor cantidad de datos, sin embargo, no es inteligencia pura. En la inteligencia artificial y el análisis de datos hay mucha fuerza bruta de las computadoras, y no una comprensión del contexto mundano. 

La idea de una superación o reemplazo de nuestra inteligencia se ha tomado demasiado en serio en la fase inflacionaria en la que vivimos.

ChatGPT y otros artilugios que le sucederán son productos increíblemente capaces de procesar información y lenguaje sin saber de qué va, es decir, serían inteligentes hasta el límite en el que comienza la comprensión del mundo. 

La IA puede traducir textos, realizar diagnósticos médicos e imitar patrones de conducta humana, sin comprender realmente todo ello. 

Lo que hace a los sistemas de IA tan difícilmente comparables con los términos humanos es que son capaces de adquirir un impresionante nivel de conocimiento experto sin haber adquirido antes un sentido común rudimen­tario.

La IA es un maravilloso conjunto de técnicas para aprenderse el mundo de memoria. Aunque sobrepase la potencia calculatoria del ser humano, es incapaz de dar una significado a sus resultados.

¿Y lo humano?

Lo que nos hace únicos a los humanos no es la precisión y exactitud, sino todo lo contrario, estamos continuamente pensando en aproximaciones y gestionando situaciones imprecisas; tenemos una especial capacidad para atender a la singularidad y a la excepción. 

Las faltas de claridad las compensamos con aquello que nos hace más humanos: conciencia, empatía, intuición y afecto.

En cambio, las limitaciones cognoscitivas de la genial IA se deben a que es un conjunto de técnicas inapropiadas para un mundo vivo, que funcionan para problemas muy específicos donde las reglas no cambian y cuando se dispone de muchos datos. 

La inteligencia artificial resuelve cierto tipo de problemas que la inteligencia humana no es capaz porque esta no puede examinar los datos necesarios o a la velocidad que se requeriría. 

La superioridad de las máquinas es clara cuando se trata de cálculos que no se basan en la ruptura de reglas, sino en su correcta aplicación, sin embargo, hacer un chiste o combinar metafóricamente ámbitos semánticos diferentes requiere de otras capacidades.

Un espacio de acreditación de esta versatilidad humana es la comunicación. Y es que la comunicación humana discurre en buena medida entre ambigüedades e imágenes abstractas que uno puede recibir o interpretar de diferentes formas, generándose así múltiples lecturas. 

No es posible flirtear sin sugerir, la publicidad sin exageración, una sátira sin contexto, no hay humor sin un estado de vinculación. La IA es completamente precisa, reproducible y universal, aunque carece de flexibilidad y particularidad. 

Los robots se parecen demasiado entre sí, en contraste con los humanos y con las soluciones que proponemos. Esta es la causa de que sea tan difícil para los humanos ponerse de acuerdo y que se necesite tanto tiempo para negociar, siendo esta la causa de nuestro pluralismo, así como de muchos conflictos.

Estamos sobrevalorando los progresos de la IA e infravalorando la complejidad de la comprensión humana del mundo. 

El reduccionismo de la inteligencia a gestión de datos y cálculo es lo que explica que estemos cediendo poder a unas máquinas que pueden ser muy fiables, aunque no especialmente en lo que se refiere a valores humanos, sentido y visión de conjunto o su inserción en una sociedad política, con sus prioridades y sus objetivos de equilibrio, sostenibilidad o igualdad.

Una crítica de la razón algorítmica debería ser una crítica de la razón incorpórea. Frente al “mundo posbiológico” en el que el científico austriaco Hans Moravec presagiaba el dominio de unas máquinas pensantes, cada vez se hace más evidente que el conocimiento humano solo es posible en un medio corporal, en contextos biológicos capaces de generar una conciencia como fenómeno emergente, algo que ningún sistema mecánico puede hacer.

Nuestro pensamiento y experiencia dependen de nuestro cuerpo, que tiene un papel activo en los procesos cognitivos. 

Seguramente nadie ha expresado con más fuerza poética esta corporalidad de nuestro conocimiento que el genial filosofo alemán Friedrich Nietzsche: “No somos ranas pensantes, ni aparatos sin entrañas registradores de la objetividad; debemos dar constantemente a nuestros pensamientos, desde nuestro dolor y maternalmente, todo lo que tenemos en nosotros de sangre, corazón, fuego, deseo, pasión, agonía, conciencia, destino y catástrofe”.

Hasta ahora casi todas las pruebas científicas a las que ha sido sometida la IA han sido superadas Probablemente, de todas las alternativas al originario test de Turing; las pruebas de Gary Marcus, Edward Feigenbaum y  Robert Ebert han sido las más complicadas de pasar, pues para que una IA logre hacernos reír no basta simplemente con elegir un chiste de una base de datos. Debe ser capaz de transmitir, de emocionar, de aportar algo original y novedoso.

Empresa venezolana DALCA desarrolla aditivo que mejora transporte de crudo extrapesado

    (Nota de prensa). -      El crudo extrapesado de la Faja del Orinoco es tan viscoso que no puede desplazarse fácilmente por las tuberí...