Datos personales

Mi foto
Guatire, Miranda, Venezuela
Periodista graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Experto en Comunicaciones Corporativas y Responsabilidad Social. He desarrollado mi labor en medios impresos, digitales y audiovisuales en Venezuela, Colombia, el Perú, Estados Unidos, España e Israel. Con una extensa red de contactos a nivel oficial y privado, lo que me permite establecer vínculos y relaciones con diversos sectores que hacen vida en el país y el exterior. Dime que quieres y te lo escribo. Papá al 200%

sábado, 29 de agosto de 2026

Punto crítico MB: ¡Ya ni el petróleo es nuestro!




Mario Augusto Beroes Ríos 

1- ¡Ya ni el petroleo es nuestro!: Que manera de connmemorar la fecha. Hoy, 29 de agosto,  pero de 1975, bajo el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez Rodríguez, entraba en vigencia la Ley que reservaba al Estado venezolano la totalidad de la industria de los hidrocarburos. Era el fin de de las concesiones extranjeras; se convertía al petróleo en el símbolo de la soberanía nacional. Además eramos referencia dentro de la OPEP como país co fundador en 1960. 

Un poco más de medio siglo después ya nada de eso queda en pie, si así puede decirse. Ayer en la noche, Donald Trump desde la Casa Blanca, y Delcy Eloina Rodríguez, desde el Palacio de Miraflores, acababan con un trozo de nuestra historia. Un nuevo acuerdo petrolero entre Washington y Caracas muestra unos términos sobre nuestras reservas que, además, se extienden por 100 años.

Observamos impávidos el fin de la retórica antiimperialista que nos acompañó desde 1999 hasta el pasado 3 de enero. Vivimos la contradicción de un gobierno que usó la soberanía petrolera como bandera, y que ahora entierra dicho estandarte al negociar en las condiciones más sumisas y entreguistas el petróleo que juró defender "del imperialismo yankee."

Estados Unidos convierte el petróleo venezolano en un componente de su estratega de seguridad energética. Sin embargo hay cautela y muy poca información sobre las pocas cifras económicas divulgadas; todas bajo anuncios políticos y ninguna inversión ejecutada o a ejecutarse.

La verdadera dimensión del acuerdo podrá evaluarse cuando se conozcan contratos, operadores, régimen de propiedad, obligaciones fiscales, cronogramas, mecanismos de control y resultados productivos. El anuncio formal de un histórico acuerdo petrolero entre Donald Trump y la presidenta encargada redefine la balanza de poder global y el esquema energético de la región. 

Bajo este pacto, Estados Unidos asume el control directo de más de 65.000 millones de barriles de crudo provenientes de 17 yacimientos nacionales; yacimientos que estaban en poder de empredsas chinas e iraníes. Mientras Washington asegura suministro a bajo costo en pleno conflicto en Irán, Caracas apuesta el todo por el todo a una inyección proyectada de 100.000 millones de dólares en inversión privada para sacar al país del colapso de sus servicios y la parálisis estructural.

Para Trump es un negocio redondo. Se garantiza el petróleo venezolano y a precio de regalo, y se quita de encima la preocupación de perder el crudo que le viene de los países del Golfo Pérsico. Eso Además lo ayuda a mejorar los números para las elecciones de noviembre, garantiza a los votantes, gasolina sin incrementos y la posibilidad  de mejorar la inflación, y hace honor a su lema de Primero América.

Por su parte el Rodrigato sigue atornillado al poder y los bolichicos como Alejandro Betancourt, Francisco Convit y Pedro Trebau continúan haciendo negocios. Y todos contentos aquí y allá. 

La Casa Blanca enfrenta una fuerte presión ante las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Necesita contener la inflación y mitigar el encarecimiento de la gasolina provocado por los seis meses de hostilidades y bloqueos en el estrecho de Ormuz con Irán. El flujo masivo de crudo extrapesado hacia las refinerías del Golfo de México funciona como un amortiguador de precios directos al consumidor estadounidense.

Si el acuerdo energético avanza sin condiciones políticas verificables puede proporcionar al neochavismo recursos, reconocimiento externo y una nueva narrativa de estabilidad suficientes para preservar el control estatal, aun cuando cambie parcialmente su lenguaje económico o su relación con Washington.

El precio político es alto: el manejo de la renta petrolera queda más condicionado por reglas, operadores, licencias y mecanismos financieros vinculados a Estados Unidos. Para Washington, el petróleo venezolano deja de ser únicamente una herramienta de sanción o negociación política y pasa a ser un activo de seguridad energética. 

El objetivo es disponer de crudo pesado compatible con refinerías estadounidenses, reducir vulnerabilidades frente a disrupciones en Medio Oriente y limitar la presencia de competidores estratégicos -en particular China- en activos venezolanos.

2- ¿Dónde está Rafael Quero Silva?: El pasado 19 de agostoRafael Quero Silva llegó a Venezuela. Acababa de ser deportado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE). Sin embargo, a días de su llegada, las autoridades venezolanas no han ofrecido información oficial sobre su paradero exacto ni su situación legal actual dentro del país. 

El militar fue expulsado de territorio estadounidense el 18 de agosto de 2026. El Departamento de Seguridad Nacional y el ICE confirmaron formalmente la medida días después. Según reportes preliminares, el vuelo de deportación habría aterrizado en el Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui de Barcelona, en el estado Anzoátegui el miércoles 19 de agosto.

Organizaciones no gubernamentales y víctimas de violaciones a los derechos humanos han denunciado públicamente que el gobierno venezolano mantiene un silencio total sobre si Quero Silva se encuentra detenido, libre o si enfrentará cargos penales en Venezuela. 

Quero Silva, excomandante del Destacamento 47 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en el estado Lara, fue acusado formalmente en EE. UU. por haber ordenado, supervisado y ejecutado torturas contra manifestantes pacíficos entre 2013 y 2014. Tras huir de Venezuela, vivió varios años en Miami trabajando de forma encubierta como extra en telenovelas de habla hispana antes de ser capturado por ICE.

¿Dirán algo al respecto el ministro el capitán y ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello o el general en Jefe y titutular del despacho de Defensa, Gustavo Gómez López? Ambos tienen mucho que contar sobre su ex compañero de armas.

3- Alejandro Betancourt ¿el nuevo amigo de Donald J. y Delcy E?: Alejandro Betancourt enfrenta múltiples investigaciones internacionales por presunto lavado de dinero, corrupción en la empresa estatal PDVSA y adjudicación irregular de contratos eléctricos en Venezuela. Sin embargo, es uno de los aliados de Donald Trump en las negociaciones para que empresas petroleras de menor cuantía en el mercado, exploten los campos petroleros que las grandes trasnacionales no terminan de ocupar.

Conocido como uno de los líderes de los llamados «bolichicos», enfrenta un complejo entramado de problemas legales internacionales enfocados en presunto lavado de dinero, fraude fiscal y corrupción transnacional. Los orígenes de sus disputas judiciales provienen de los millonarios contratos sin licitación que su empresa, Derwick Associates, obtuvo del Estado venezolano durante la crisis energética del gobierno de Hugo Chávez. 
Múltiples investigaciones periodísticas y judiciales señalan que dichos contratos contemplaron sobreprecios masivos que sirvieron para desviar fondos públicos hacia cuentas internacionales. 
El asedio judicial escaló significativamente con su detención en Londres en septiembre de 2025. El arresto fue ejecutado por las autoridades británicas atendiendo a una orden internacional emitida desde Suiza por presuntos delitos financieros. Aunque Betancourt logró obtener la libertad bajo fianza tras pagar una millonaria suma, el tribunal de Westminster le confiscó sus pasaportes venezolano e italiano. 
En los Estados Unidos, el nombre de Betancourt ha estado estrechamente vinculado a la "Operación Money Flight", una macrocausa penal en Florida enfocada en una red que malversó más de 1.200 millones de dólares de PDVSA. 
Documentos judiciales del Distrito Sur de Florida lo han identificado reiteradamente como un co-conspirador no imputado formalmente. Para frenar una acusación penal directa en suelo estadounidense, el empresario contrató en el pasado a defensores de alto perfil y llegó a coordinar reuniones clave con figuras políticas influyentes de Washington. 
Recientemente, investigaciones periodísticas de medios como The Washington Post revelaron un sorpresivo giro político: altos funcionarios de la administración de Donald Trump han intervenido ante las autoridades suizas para favorecerlo. 
Según los informes, el gobierno estadounidense presionó para que el caso en Suiza se resuelva sin penas de cárcel ni sanciones penales, permitiendo el levantamiento de sus restricciones de viaje. 
Esta inusual protección judicial se ha vinculado a su rol estratégico como puente e intermediario clave en la reactivación del sector petrolero en Caracas, operando bajo el amparo de la administración interina de Delcy Rodríguez

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Punto crítico MB: ¡Ya ni el petróleo es nuestro!

Mario Augusto Beroes Ríos  1- ¡Ya ni el petroleo es nuestro!: Que manera de connmemorar la fecha. Hoy, 29 de agosto,  pero de 1975, bajo el ...