*¡Amanecimos de simulacro!
Hoy
amanecemos de simulacro. Sí, la sede de la embajada estadounidense en Venezuela,
ubicada en la Calle F con Calle Suapure, en la urbanización Colinas de Valle
Arriba, Caracas, realizará un simulacro de evacuación.
Es la
primera vez en la historia de las relaciones diplomáticas entre ambos países,
que dicha embajada realiza un evento de este tipo, y no deja de llamar la
atención, tomando en cuenta el ambiente político nacional y que apenas han
pasado 3 meses y 21 días de la “extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia
Flores, por fuerzas militares de los EEUU.
Nunca, ni
siquiera en los mejores tiempos de las relaciones diplomáticas de Venezuela con
Estados Unidos, ni siquiera en la antigua sede de la Floresta, o en la que fue
la residencia del embajador estadounidense, en San Rafael de La Florida, se
había hecho este tipo de simulacro de evacuación ¿Por qué ahora; cuál es el
motivo real?
Contando
con el permiso del régimen venezolano, hoy sábado 23 de mayo, dos aeronaves estadounidenses
(no se ha revelado el tipo, pero suponemos por la zona que serán helicópteros),
aterrizaran en los terrenos de la embajada situada al sureste de la capital
venezolana.
En el
simulacro de evacuación participan además del par de aeronaves militares de
bandera estadounidense, autoridades aeronáuticas venezolanas encargadas del control
y de la supervisión); la Cruz Roja Venezolana con un equipo de médicos y
enfermeras especializados en labores de emergencia y el personal civil
administrativo y de seguridad acreditado en dicha embajada.
Por
supuesto, el recién encargado de negocios, John Barret, quien apenas cumple un
mes en funciones diplomáticas. Todo un espectáculo en una ciudad donde eventos
de este tipo escasean y donde la cultura de la Defensa Civil es inexistente.
¿Para qué?
El objetivo
declarado es practicar la evacuación ante emergencias, específicamente:
situaciones médicas, contingencias “catastróficas”, coordinación de los entes
relacionados con seguridad y defensa civil.
Las
autoridades diplomáticas estadounidenses aseguran que dicha evacuación forma
parte de “protocolos regulares de seguridad y protección diplomática”. Es
decir: en teoría, no es una operación real ni un despliegue militar, sino un
ejercicio preventivo como los que hacen muchas embajadas en el mundo.
Sin embargo, y
tomando en cuenta el contexto político y el tipo de relación que actualmente
llevan ambas naciones, no deja de llamar la atención ya que se percibe no sólo
como algo inusual, sino que ocurre poco después del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EE. UU. y Venezuela, tras siete años de ruptura.
También
implica que aviones estadounidenses vuelen sobre Caracas con autorización
oficial, algo poco común y se da en un ambiente político muy sensible y como
un hecho con alto valor simbólico, más allá del ejercicio técnico.
Con base en
la información disponible que he recolectado, está confirmado que es un simulacro
autorizado oficialmente, coordinado con autoridades venezolanas y que tiene
un propósito formal de seguridad diplomática.
Sin
embargo, no está confirmado, que sea una operación real de evacuación, que haya
una amenaza inmediata; inclusive que sea una acción militar encubierta, más
tomando en cuenta dos visiones: la operativa, que es una realmente una práctica
estándar de evacuación, algo normal en cualquier sede diplomática, pero que
ocurre en un momento muy particular en la relación EEUU–Venezuela.
Y si a esto
unimos los comentarios en las redes sociales hechos por el presidente Donald
Trump sobre la posibilidad de que pasemos a ser “el estado número 51 de la Unión”;
o que el régimen encabezado por Delcy Eloina Rodríguez “colabora de manera
excelente” con el suyo, se puede hasta ampliar el significado de este “simulacro”.
Por cierto,
se supo que el canciller venezolano Yvan Gil, nunca estuvo de acuerdo con otorgar
el permiso, y así se lo habría comentado a algunos familiares y personal muy
cercano a su despacho, pero como la orden vino del propio Departamento de
Estado, no le quedó más recurso que borrar el comunicado de sus redes sociales,
como gesto de protesta
Como
conclusión podemos decir que lo “real” documentado es que sí es un ejercicio de
seguridad diplomática planificado y autorizado.
La
percepción de que “hay algo más” viene sobre todo del contexto político
reciente y del hecho poco común de ver aviones de EE. UU. operando en Caracas, no de
evidencia directa de una operación distinta,
aunque el recuerdo de la “extracción” esté aún reciente en la memoria de los
ciudadanos venezolanos.
*Un 2026 que no arrancó como lo esperábamos
Tenemos un
arranque bien rudo este 2026 y las últimas cifras del Banco Central de
Venezuela (BCV) nos dan la razón: sufrimos un frenazo económico. El impulso del
año pasado quedó atrás y el rebrote inflacionario dio un golpe directo a nuestro
bolsillo, pulverizando rápidamente el poder adquisitivo.
Resulta que el motor petrolero metió retroceso y cayó 2,12%, golpeado por la situación política, las trabas para exportar y las eternas fallas eléctricas. Por su parte, la economía no petrolera también perdió el aliento, creciendo apenas un 3,11%, según datos aportados por el portal Descifrado.com.
Inversión privada se desploma
Lo que más
enciende las alarmas es el colapso de la inversión privada, que se desplomó un
12,36%. Esto nos deja una conclusión muy clara: a pesar del ruido mediático, la
economía venezolana sigue mostrando una profunda fragilidad.
La
incertidumbre política (elecciones cuestionadas, falta de claridad
institucional) hace que los inversionistas no sepan qué reglas habrá en el
futuro, algo que ya se lo expresaron de manera directa a la presidenta
encargada, Delcy Rodríguez.
Además, hay débil seguridad jurídica:
los inversionistas no confían en tribunales o contratos. En economía, la
inversión depende mucho de la confianza; sin reglas claras, se detiene. Ningún
inversionista quiere invertir donde los precios cambian constantemente.
La
inversión privada cae porque Venezuela combina:
- Alto
riesgo político
- Inestabilidad
económica
- Reglas
poco confiables
- Dificultades
para recuperar capital
- Mercado
reducido
En términos
simples: el retorno potencial existe (por recursos naturales), pero el riesgo
es demasiado alto para la mayoría de los inversionistas.
No es que
Venezuela no tenga oportunidades, sino que el entorno actual hace que invertir
sea incierto y difícil.
*PDVSA y empresa china se desentienden de accidente
en Zulia
El
hermetismo persiste por parte de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la empresa
china Concord Resources Corp (CCRC), a una semana de la explosión en la
Planta Compresora de Gas Lamargas, en el Lago de Maracaibo, cerca de
Bachaquero, municipio Valmore Rodríguez, estado Zulia.
A pesar del
deceso del operador de generación, Jorge Alberto Rivera Díaz (43), y que hay
cinco heridos, todavía no hay un parte oficial sobre las causas, pero los
motivos que provocaron el accidente continúan: falta de inversión y
mantenimiento debido a la corrupción a costa de la vida de los trabajadores
venezolanos.
Internacionalmente,
Pdvsa tiene los índices más altos de riesgo, “no está apta para operar”,
aseguró Iván Freites, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores
Petroleros, Petroquímicos, Gasíferos y Conexos del Estado Falcón (Sutpgef), y
miembro de la Junta Organizadora de Fetraenergía.
El 15 de
mayo de 2026, día del siniestro en Lamargas, Pdvsa dijo que investigaría las
causas. Después de eso, su silencio ensordece. No ha dicho qué pasó, ni por
qué, solo se conoce lo que se ha visto por videos en redes sociales. Según
Freites, por lo menos, ya han tenido que notificar sobre los miembros del
comité de investigación.
A pesar del
silencio de la estatal petrolera, entre los trabajadores se comenta lo que pasó,
y es que todos laboraban y que sin ningún aviso, de repente, se vieron
atrapados por la onda expansiva. Muchos se lanzaron al agua.
Hubo fuga
en una de las válvulas, y que esa fuga se expandió por el lago, donde hay
tuberías con altas temperaturas. “Hubo contacto de ese crudo con las altas
temperaturas, y allí vino la explosión, ese crudo también tiene gas”, dijo.
Explicó que
lo normal es que con los protocolos de seguridad, cuando hay un riesgo, suene
una alarma, pero en Lamargas, no sonó ninguna alarma que avisara el peligro de
explosión. Solo vieron la onda expansiva.
“No hubo
detección temprana porque los equipos están obsoletos, deteriorados. Las
alarmas de seguridad se vencen, cada seis meses hay que chequearlas, eso no se
hizo más, no sirven”, dijo Freites, recalcando que la falta de inversión es
desde los tiempos en que Hugo Chávez era presidente de Venezuela. No se han
hecho más inversiones en mantenimiento.
Desde hace
semanas se viene hablando de un acercamiento del régimen que encabeza la
presidente encargada Delcy Eloina Rodríguez y algunos miembros de lo que fue el
Grupo Empresarial y de Medios de Comunicación 1 BC.
De hecho se
especula la posibilidad de que Radio Caracas Televisión (RCTV) y Radio Caracas
Radio AM 750 vuelvan a funcionar como televisora y radioemisora,
respectivamente.
Se sabe que
ha habido algunos contactos telefónicos entre representantes del régimen y miembros
de la que fue la directiva de la televisora, pero hasta ahí. Marcel Granier,
quien vive en Atlanta ha dejado correr sus críticas a los directivos de los canales
que, en un momento, compartieron la parrilla televisa venezolana; Televen y
Venevisión; canales que han mostrado una cierta apertura informativa, a pesar
de las críticas del ministro del Interior, Justicia y Paz, el teniente Diosdado
Cabello.
Sin embargo
a Granier, cuando se le ha preguntado sobre el tema, lo elude.
También se
ha hablado de la posibilidad de que los antiguos dueños de Globovisión, Guillermo
Zuloaga, Nelson Mezherhane y Alberto Federico Ravell, vuelvan a dirigir el
canal de Lomas de San Rafael de La Florida, ya que es un hecho, que el actual
patrono, Raúl Gorrín, detenido en la sede del Digecim en El Helicoide, sería
extraditado a los Estados Unidos, donde se le quiere juzgar por diversos
delitos.
Uno de los
ex fundadores de Globovisión ha comentado que de volver al canal, tendría que
prescindir de algunos trabajadores. Según este directivo, Kiko Bautista, Claudio
Fermín, Carlos Raúl Hernández, saldrían, al igual que los programas Sábado en
la noche, Primera Página y Entre Noticias.
También
existe la posibilidad, si vuelve Globovisión a sus antiguos dueños, que el
abogado Miguel Truzman ocupe el cargo de director del que fuese el Canal 33.
*National Geographic galardona a venezolana de 17
años
La
venezolana Sofía Ramírez, de tan solo 17 años, fue galardonada por National
Geographic con el reconocimiento Slingshot Challenge 2026, por su proyecto
ambiental Ciclo Verde, un proyecto que protege las costas de Margarita
transformando una planta invasora en abono orgánico.
Como
reconocimiento a su triunfo global, la joven viajará en octubre a Washington
D.C. para recibir una beca educativa y participar en actividades oficiales de
la organización.
El proyecto
de Ramírez logró el primer lugar tras competir con más de 2.300 postulaciones
provenientes de un centenar de países. Este certamen, enfocado en jóvenes de
entre 13 y 18 años que presentan soluciones ambientales mediante videos cortos,
registró en su edición de 2026 la mayor tasa de participación desde que fue
creado por la organización.
