Por: Mario Augusto Beroes Ríos.-
Como se
sabe, el próximo 1 de diciembre será la fecha límite del actual acuerdo de la
MLB con la MLBPA, por ello dichas negociaciones se darán con casi siete meses
de antelación, al igual que sucedió en 2021, pero que a su vez se llegó a un
acuerdo entrado el Spring Training 2022.
Para muchos
jugadores e incluso propietarios de equipos en el mejor beisbol del mundo, esta
será la negociación más fuerte en décadas para la MLB, si se toma en cuenta que
el punto más neurálgico será discutir el tope salarial de los equipos.
Esta figura,
que nunca ha existido en la Major League Baseball, es aceptada en otras ligas
como la NFL y la NBA.
De acuerdo
con el portal The Athletic, aún la MLB no tiene una propuesta concreta
sobre el tope salarial, por lo que se espera que estas negociaciones formales,
incluso, superen la fecha límite del actual contrato colectivo y se
presume una huelga general en el beisbol, tal como ocurrió en 1994.
La piedra de tranca en la negociación es que hay dueños de equipos “menores” que desean que este tope salarial se haga efectivo para buscar mayor paridad entre los mercados grandes (Dodgers, Yankees, Cubs, etc.), con los pequeños, como es el caso de Rockies de Colorado; Guardianes de Cleveland, entre otros.
Aún queda muchos meses por recorrer en la MLB, por eso es necesario que ambas partes se sienten lo antes posible para evitar un paro patronal y así atentar contra la temporada 2027.
Oscar 2027 sin IA
La Academia
de Artes y Ciencias Cinematográficas publicó nuevas reglas para los Premios
Óscar de 2027, que exigen que los seres humanos sean el eje central de los
procesos creativos.
Solo se
considerarán las interpretaciones de actores para los premios de actuación, y
solo los guiones escritos por humanos podrán optar a los premios de guion. Por
otra parte, las reglas amplían la elegibilidad para películas internacionales,
dado que la membresía se ha vuelto más diversa.
No coinciden las cifras de ambos entes con las del régimen
La
comunicación que se le envió al régimen que encabeza Delcy Eloina Rodríguez se
ha tratado de mantener en secreto, sin embargo, se sabe que tanto el Fondo
Monetario Internacional (FMI) como el Banco Mundial (BM) han exigido “cuentas
claras y actuales” al régimen y a la directiva del principal ente financiero
venezolano.
Durante 13
años la narcodictadura encabezada por Nicolás Maduro y Cilia Flores, prohibió
al Banco Central de Venezuela (BCV) publicar cifras oficiales de su desempeño
financiero. Ahora, tomando como referencia datos desde 1999 hasta 2025, se
reconoce una deuda externa de 160 mil millones de dólares.
A los
venezolanos se les incrementó 5 veces más la deuda nacional, aunado a esto, las
reservas internacionales no llegan a 9 mil millones de dólares. En pocas
palabras, este régimen se robó casi en su totalidad las reservas de oro depositadas
en las bóvedas del BCV. Los resultados son demoledores sobre Venezuela entre
1999-2026.
PIB Per
Cápita Nominal estimado en enero del 2026: $3.088, aunque hay sus dudas ya que la
caída de PIB es mayor a la señalada.
El salario
mínimo se ubica en $0,36. Y aquí llegamos a la nueva mentira de la presidente
encargada, ya que según el portal Descifrado (www.descifrado.com), el insignificante
incremento salarial se dirigió exclusivamente a las bonificaciones.
Puede
decirse que fue una “enorme mentira” lo del supuesto «ingreso mínimo integral»
de 240 dólares, afirmó José Guerra en una declaración.
De hecho la
página de depósitos en los monederos del Sistema Patria, fue inhabilitada desde
el jueves en la tarde, lo que contribuyó a desmentir una vez más la ilusión de
un poder adquisitivo real y dejando a una clase trabajadora ahogada por la
devaluación constante.
Según datos
oficiales, a los trabajadores activos y a los jubilados de la administración
pública que aún mantienen el beneficio del cestaticket, se les depositó el
llamado bono de «Incremento Integral» correspondiente a abril por un monto
exacto de 24.350 bolívares.
Esta cifra,
al ser convertida según la tasa de cambio oficial del Banco Central de
Venezuela (BCV), se traduce en apenas 49,73 dólares.
El panorama
financiero se torna aún más desolador y dramático para uno de los sectores más
vulnerables y golpeados de la sociedad venezolana: aquellos jubilados que ya no
gozan del beneficio de alimentación.
Para este
grupo particular, el mismo bono de incremento integral correspondiente al
cierre de mes llegó por un monto sustancialmente más reducido, fijándose en
apenas 17.045 bolívares.
En las
ventanillas del mercado cambiario oficial, esto equivale a unos precarios 34,81
dólares, dejando en total evidencia la profunda brecha existente entre el
pomposo discurso oficial del «ingreso integral» y la capacidad real de estos
ciudadanos para adquirir siquiera una cuarta parte de la canasta básica
alimentaria.
Como si la
compleja maraña de subsidios a través de la plataforma tecnológica del Estado
no fuera suficientemente intrincada, la propia Delcy Rodríguez aprovechó la
coyuntura para sacar a relucir un nuevo comodín discursivo ante las bases.
En medio de
su alocución, anunció la sorpresiva creación de un «bono de reconocimiento
profesional y académico», un incentivo monetario que estaría dirigido
exclusivamente a lo que el Ejecutivo califica, sin dar mayores detalles, como
«sectores estratégicos del país».
La funcionaria
gubernamental aseguró de manera enfática que estos incrementos sectorizados se
pagarán de forma retroactiva a partir del mismo 30 de abril, añadiendo así una
nueva capa de opacidad y discrecionalidad a la estructura de ingresos públicos.
Sin
embargo, lo verdaderamente llamativo para los analistas económicos no fue
solamente el anuncio monetario en sí, sino el insólito y particular escenario
político elegido para oficializar esta nueva ola de depósitos.
El objetivo
central de la administración sigue siendo consolidar la política de
bonificación sistemática del ingreso, sepultando definitivamente cualquier
esperanza de un aumento real y con impacto legal del salario mínimo.
Al
disfrazar sistemáticamente estos pagos bajo la etiqueta de «incremento
integral» o «ingresos», el Estado como patrono se exime hábilmente de calcular
pasivos laborales, prestaciones sociales y aguinaldos sobre montos en divisas,
confirmando que en la Venezuela actual, el espejismo salarial es la única
moneda que realmente circula.
Para el
mundo económico y empresarial una reestructuración de deuda ordenada podría
tomar entre dos y tres años y requiere un marco institucional sólido. En cuanto
a la producción petrolera se prevé una posible recuperación de la producción,
estimando que podría sumar entre 200.000 y 300.000 barriles diarios adicionales
en 2026, partiendo de una base cercana al 1 millón b/d.
A pesar del
optimismo inicial, bancos internacionales y agencias financieras advierten que
el camino está lleno de incertidumbre política y riesgos de ejecución. Se
reconoce que la economía ha dejado atrás la hiperinflación, pero se enfrenta a
la necesidad de financiamiento multilateral, con mención a la posibilidad de
activar derechos especiales de giro del FMI.
Biohub, una organización sin fines de
lucro que cuenta con el respaldo de Mark Zuckerberg y Priscilla Chan, dueños
del conglomerado de redes sociales “Meta”, anunció una «Iniciativa de
Biología Virtual», la cual contará con un respaldo financiero que alcanza los 500
millones de dólares.
Dicha
iniciativa busca crear conjuntos de datos y modelos abiertos capaces de
predecir el comportamiento de las células humanas, impulsando así la Inteligencia
Artificial (IA) hacia la simulación biológica.
Entrando en
detalles se supo que de los 500 millones de dólares, 400 se destinarán a
financiar la generación de datos y la tecnología de imagen, mientras que 100
millones se destinarán a laboratorios de investigación externos y a iniciativas
de investigación.
Nvidia, el
Instituto Allen, Arc y otros se han sumado a la iniciativa, y Biohub se
compromete a abrir los conjuntos de datos como base compartida para la
investigación en biología aplicada a la IA.
Los
conjuntos de datos actuales de biología aplicada a la IA alcanzan un máximo de
cerca de 1.000 millones de células. Por su parte, Alex Rives, directivo de
Biohub, afirmó que se necesita un «orden de magnitud» más que de datos para
acelerar los esfuerzos.
El objetivo
es entrenar modelos con los datos para utilizar la IA con el fin de «comprender
las enfermedades y reprogramarlas a nivel de células, moléculas y tejidos».
La
importancia de este proyecto radica según Demis Hassabis, miembro principal de de
Google, en que la Inteligencia Artificial “podría acabar con las enfermedades,
y Biohub está invirtiendo grandes cantidades de dinero en esa misma línea de
pensamiento.
Sin
embargo, la pregunta es si la escalabilidad que ha permitido descifrar el
lenguaje y la estructura de las proteínas también es válida para las células, y
si 500 millones de dólares se acercan siquiera a la escala de datos necesaria
para averiguarlo.
El Pentágono lo tiene claro: Anthropic sigue
representando un riesgo para la cadena de suministro, pero Mythos,
el modelo de Inteligencia Artificial (IA) desarrollado por la compañía y con
capacidades cibernéticas avanzadas, es un "tema aparte para la
seguridad nacional".
Así lo ha
señalado el director de tecnología del Departamento de Defensa, Emil Michael,
durante una entrevista en 'CNBC', en la que ha asegurado que "el problema
de Mythos se está abordando a nivel gubernamental, no solo en el Departamento
de Guerra, donde es considerado “un tema de seguridad nacional aparte, en el
que tenemos que asegurarnos de que nuestras redes estén reforzadas, porque ese
modelo tiene capacidades específicas para encontrar vulnerabilidades
cibernéticas y corregirlas".
Estas
declaraciones llegan en un momento de tensión entre el Pentágono y la compañía,
que se niega a permitir que el ejército utilice el chatbot de IA Claude para la vigilancia masiva de EEUU, o el despliegue
de armas autónomas debido a preocupaciones de seguridad y ética.
La Casa
Blanca ya ha comunicado a Anthropic que se opone a su plan de ampliar el
acceso a este modelo a 70 organizaciones adicionales, lo que elevaría el total
de compañías que pueden usarlo a unas 120 entidades.
El Pentágono presentó estos acuerdos como un paso hacia la transformación del ejército en una fuerza de combate basada en la IA. Cabe destacar que Anthropic, a la que el gobierno calificó a principios de año como un riesgo para la cadena de suministro debido a sus reservas sobre el uso de la IA en la guerra, quedó excluida de la lista.
En este
sentido, ha explicado que Mythos es lo bastante potente como para detectar y
explotar vulnerabilidades en software crítico, lo que lo convierte en una
herramienta ofensiva que puede ser utilizada contra EEUU.
No
obstante, cabe recordar que Anthropic ha limitado su lanzamiento inicialmente a
unas pocas empresas importantes de tecnología y finanzas. Esas compañías, entre
las que se incluyen Nvidia, OpenAI, Google, Microsoft, Amazon y Apple,
forman parte del llamado "Proyecto Glasswing", que trabajará
para proteger los sistemas más importantes antes de que otros modelos de IA
similares estén disponibles.
Por otro
lado, el gobierno también cree que no tiene capacidad suficiente de
procesamiento para que 120 clientes puedan usar Claude Mythos sin degradar
el rendimiento del modelo en las agencias gubernamentales que ya lo utilizan.
Mythos es
un modelo más potente de IA capaz de identificar y explotar debilidades en
"todos los principales sistemas operativos y todos los principales
navegadores web" si un usuario le ordena hacerlo”.
Es más,
Anthropic asegura que los modelos de IA "han alcanzado un nivel de
capacidad de programación en el que pueden superar a todos salvo a los humanos
más cualificados a la hora de encontrar y explotar vulnerabilidades de
software".
Meta pierde 20 millones de usuarios diarios
entre enero y marzo del 2026
Meta
registró su mayor crecimiento de ingresos desde 2021 en el primer trimestre de 2026, y al mismo tiempo
perdió aproximadamente 20 millones de usuarios diarios en Facebook, Instagram,
WhatsApp y Messenger, lo que supone uno de los retrocesos más inusuales en la
historia de la compañía.
A pesar del
descenso de usuarios, Meta registró su mayor crecimiento de ingresos desde
2021, con un aumento de las ventas en el primer trimestre de 2026 de
aproximadamente un tercio con respecto al año anterior.
La compañía
elevó su presupuesto previsto para 2026 en materia de infraestructura de IA,
estimando una inversión total de hasta 145.000 millones de dólares para
financiar centros de datos y capacidad de procesamiento.
Los
ejecutivos afirmaron haber subestimado la demanda de IA y que ahora necesitan
ponerse al día en cuanto a servidores, chips y la construcción de centros de
datos para dar soporte a los nuevos productos de IA.
Meta
atribuyó la caída de usuarios en su conjunto de aplicaciones a las
interrupciones de internet causadas por la guerra de Irán y la prohibición de
WhatsApp en Rusia, no a la rotación orgánica.
El
verdadero impacto es el costo de la IA, que podría ascender a 145 mil millones
de dólares en 2026, lo que plantea la pregunta que los inversores no dejan de
hacerse: ¿cuánto tiempo podrá Meta seguir alimentando la máquina antes de que
esta retroceda?
El dueño de Facebook, Whatsapp, Instagram, entre otras redes sociales, afirmó que Meta tiene dos centros de costos principales: infraestructura informática y "cosas orientadas al personal". Adivina cuál se reduce primero.
Trump imita a Obama y a Clinton: Desconoce
Resolución bélica
Van más de 60
días desde que el presidente Donald Trump notificó al Congreso sobre la
acción militar en Irán, un plazo que, según muchos legisladores y expertos
legales, le exige poner fin a la operación u obtener la aprobación explícita
del Congreso.
Los
demócratas afirman que la ley, que concede al presidente 60 días para combatir
antes de solicitar más tiempo al Congreso, no contiene tal disposición.
La
Resolución sobre los Poderes de Guerra —que establece que el Congreso debe
aprobar las hostilidades que se prolonguen más allá de 60 días— se promulgó
tras la Guerra de Vietnam para reafirmar la facultad constitucional exclusiva
del poder legislativo para declarar la guerra.
Si bien
Trump podría solicitar una prórroga de 30 días para retirar las fuerzas, no lo
ha hecho. En cambio, su administración argumenta que el alto el fuego vigente
suspende o detiene el plazo de 60 días.
El
presidente Trump afirmó que un alto el fuego estadounidense detuvo las
hostilidades contra Irán, intentando así reforzar su argumento de que no
necesita la autorización del Congreso para continuar el conflicto.
Trump
sostiene que el alto el fuego le otorga tiempo adicional, según la Resolución
de Poderes de Guerra de 1973, para solicitar al Congreso la autorización para
continuar la guerra contra Irán.
Los
republicanos se han plegado en gran medida a Trump; el Congreso entró en receso
el jueves después de que los senadores republicanos rechazaran por sexta vez un
intento liderado por los demócratas de forzar la retirada de las fuerzas
estadounidenses de Irán.
Los
presidentes han eludido en gran medida la Ley de Poderes de Guerra desde su
aprobación hace más de cinco décadas, incluyendo a Bill Clinton durante una
campaña de bombardeos de 78 días en Kosovo y a Barack Obama durante una
operación de la ONU y la OTAN de 222 días en Libia.
