Punto Crítico MB
Por Mario Augusto Beroes Ríos. –
· Cómo
ganar la guerra con IA y el Destacamento 201. El ejército estadounidense ha fichado a varios directivos de Silicon
Valley para ganar la guerra con ayuda de la IA y ha creado el
Destacamento 201, una división militar cuyo mando ha recaído en cuatro
directivos de Silicon Valley: Andrew Bosworth (Meta), Bob McGrew (ex-OpenAI),
Shyam Sankar (Palantir) y Kevin Weil (OpenAI).
En solo cuatro semanas de formación, los cuatro pasaron de sus cómodos escritorios a lucir la insignia de teniente coronel del ejército estadounidense, un rango que a cualquier militar de carrera le cuesta unas dos décadas conseguir.
La jugada
responde a la obsesión de Trump con ganar guerras a base de tecnología. El
ejército ya tenía contratos millonarios con estas compañías (Palantir, por
ejemplo, se lleva unos 10.000 millones de dólares en los próximos 10
años), pero al parecer pagar no era suficiente: había que ponerles también el
uniforme.
Sus
obligaciones son de al menos 120 horas al año y pueden cumplirlas en remoto, lo
cual es básicamente ser reservista con cuenta de Slack.
¿Para qué
sirve exactamente? Ahí está el detalle más interesante: casi un año después de
su nombramiento, nadie sabe con exactitud qué hace el Destacamento 201 ni cuál
es su misión real.
No hay
informes oficiales, no hay objetivos claros, no hay nada. Lo único evidente es
que EE. UU. ha decidido que con la IA puede ganar guerras y que, para
eso, conviene tener a sus creadores con galones.
· Nadie
se salva del hackeo digital en Venezuela. Ni siquiera con la creación de un Comité de
Seguridad en la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), conformado por 20
bancos, y contando con que organismos no bancarios se unan, se ha podido
controlar o minimizar la incidencia en cuanto a ataques cibernéticos y fraudes
en lo que va del 2026, siendo las redes sociales donde ocurren la gran mayoría
de dichos ataques con un 60%, y las páginas web de los bancos las
mayormente afectadas.
En las
últimas semanas, además de compañías de seguros de las que no se habla,
empresas medianas y, por supuesto, instituciones del Estado han sido objeto de
intentos de penetración o vulneración directa, sin que, en algunos casos, el
problema haya sido público.
Es justo a través
de ellas que se producen la mayor cantidad de timos y robos, y aunque cifras de
la propia ABV hablan de una disminución con respecto al 2025, cuando la cifra
se ubicó en 85%, el asunto sigue siendo muy grave.
De acuerdo
con el World Economic Forum, el 85% de las organizaciones con
baja capacidad de defensa identifica la falta de talento como su
principal obstáculo, mientras que solo el 22% de las organizaciones
altamente resilientes percibe esta brecha como un desafío significativo, lo que
sugiere que estas últimas han logrado gestionar de manera más efectiva la
captación, formación y retención de talento especializado, consolidando así una
postura de ciberseguridad más robusta.
Otra manera
de ataques o hackeos provienen de los mensajes de texto (SMS) y del Phishing, o
pesca de datos. También que ya no son solamente las personas naturales las que
son hackeadas; también las jurídicas, cuyo rango de ataques se ha incrementado
en un 239%.
Si bien el
phishing se mantiene como una de las principales modalidades de fraude, los
mensajes de texto (SMS) enviados por ciberdelincuentes emergen como el canal de
mayor crecimiento con un 333% para la ejecución de estafas, lo
que muestra una evolución en los patrones de ataque y un posible aumento
en la sofisticación de las amenazas.
La compañía
Vecert, encargada de monitorear ciberataques, informó a través de su cuenta en
X que Venezuela estaba atravesando una serie de ataques de Denegación de
Servicio (DDos) hacia las plataformas de VTV en línea, Con el Mazo Dando,
iusradio.com, así como también al Banco del Tesoro, BFC Banco y Tiendas Traki.
La compañía
también destacó que los ataques forman parte de una campaña de uno de los
grupos de hackers denominados Order403 y que éstos habían publicado el intento
de vulneración en sus propios canales digitales.
Más tarde,
la misma empresa informó una brecha de seguridad superada en la plataforma
Credix, que le permitió a un hacker obtener unos 12 megas de archivos, en los
que, aparentemente, había 44 mil 548 líneas de data.
Antes de
ello, Vecert también informó de un robo masivo de datos a la plataforma
SmartBuy, en las que, aparentemente, el hacker logró acceso a la información de
los empleados de la compañía, contraseñas de acceso, así como también a
proveedores.
La misma
Vecert había informado sobre un robo de datos a la plataforma del Seniat, el
servicio tributario de Venezuela, en donde habían logrado extraer la
información de unos 13, 8 millones de contribuyentes.
Y para
cerrar, también comentaron sobre un evento a la plataforma de comercio Ivoo el
día 15 de abril.
Algunos
especialistas en el área comentan que los ataques forman parte de una especie
de festival en la red oscura (dark web), donde se concentran grupos de expertos
hackers para competir por lograr vulnerar más empresas y redes gubernamentales,
colocando un país objetivo y, desde allí, trabajan para intentar vulnerarlo.
La reunión se produce en medio de una batalla legal después de que el
Pentágono calificara a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro,
una medida sin precedentes contra una empresa estadounidense.
A principios de este mes, Anthropic compartió Mythos con más de 40
empresas tecnológicas, entre ellas Apple, Amazon y Microsoft, para detectar y
corregir errores de software.
La compañía afirma que no publicará el modelo, alegando que le preocupa
que Mythos pueda utilizarse para explotar vulnerabilidades en sistemas
críticos.
Según se informa, el modelo ya ha descubierto miles de errores en
programas de software populares, como un fallo de 27 años de antigüedad en un
sistema operativo ampliamente integrado en routers y cortafuegos de internet.
· Liga
Monumental de Beisbol: un enorme fracaso. La Liga Monumental de Beisbol (LMB) ha resultado un fracaso estrepitoso.
La inauguración el pasado 11 de abril, a pesar de que el régimen regaló
entradas a los empleados de todos los ministerios con el fin de llenar el
estadio Simón Bolívar, no logró alcanzar las 2.000 personas y pasó por debajo
de la mesa en la mayoría de los medios deportivos nacionales.
El juego de
exhibición fue entre los Leones del Monumental y los Navegantes de Caracas, dos
de los 8 equipos que conforman dicha liga, la cual cuenta con patrocinio único
del régimen que encabeza Delcy Rodríguez.
Reglas
absurdas, jugadores que vivieron mejores épocas y una boletería que tuvo que
ser regalada y, aun así, dar puerta franca, condena esta nueva payasada y deportiva
que encabeza Vito Recchimurzo como presidente de dicha liga y que está
condenado al fracaso.
·
Embajada de los EEUU estrenará nuevo representante
diplomático. John Barret, actual encargado de
negocios en la república de Guatemala, será el embajador estadounidense en
Venezuela, a partir del mes de junio posiblemente. Su llegada viene acompañada
de preguntas, dudas y cierta polémica por lo intempestivo de su traslado a la
capital venezolana.
Laura Dogu,
quien se desempeña como encargada de negocios desde finales de enero de 2026,
tras la reapertura de la embajada en Caracas, (que estuvo cerrada desde 2019), regresa
a su puesto en Washington como asesora de Política Exterior del jefe de Estado
Mayor Conjunto de los Estados Unidos.
Ella ha
sido la figura central en el restablecimiento de las operaciones diplomáticas y
consulares, incluyendo el reinicio de vuelos directos entre Miami y Caracas a
través de la aerolínea American Airlines.
Aunque en
el mundo diplomático los movimientos pueden ser rápidos, no es ni por asomo lo
usual ¿Qué pasó y porqué este cambio? Es difícil dar con una respuesta certera;
quizás habrá que esperar la llegada de Barret para aclarar las dudas…si es que
se aclaran.
Barrett no
aterriza en Caracas por azar. Llega después de pasar por dos plazas donde
Washington no suele enviar diplomáticos decorativos: Panamá y Guatemala, pero
su impacto en la situación del país es evidente.
En Panamá,
su rol fue discreto en las formas, pero claro en el fondo. Desde la Embajada
estadounidense, trabajó en la convergencia de intereses y tensiones por una
supuesta influencia de China en el Canal, una infraestructura que, más allá de
lo económico, define equilibrios y poder.
Quienes
pudieron conocerlo de cerca por su paso en tierra canalera, percibían que su
objetivo no era abstracto: reforzar la posición de Estados Unidos en una ruta
estratégica y evitar que otros actores —particularmente China— ganaran terreno
en un punto clave del comercio global. Ese trabajo no se hacía con discursos.
Se hacía alineando prioridades.
Antes de
ese capítulo, Barrett había sido trasladado a Guatemala a inicios de 2026 como
encargado de negocios, con una agenda igualmente concreta: seguridad, migración
y fortalecimiento institucional.
Allí, su
misión se enmarcó en contener dinámicas que Washington desestabilizadoras
—desde el narcotráfico hasta la migración irregular— y en sostener una relación
bilateral bajo parámetros definidos por la política exterior estadounidense.
No es menos
que Barrett pertenezca al Servicio Exterior Senior ni que acumule más de dos
décadas en destinos complejos de América Latina. Su trayectoria —Panamá,
Guatemala, Perú, Brasil— responde a una lógica de asignaciones donde la
diplomacia opera como herramienta de influencia directa, no como mera
representación.
Por eso su
llegada a Venezuela tiene una lectura política. Se produce en medio de la
reapertura de relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas, tras años de
ruptura, en un momento en que Estados Unidos busca recuperar presencia y
capacidad de maniobra en el país.
Barrett no
llega a inaugurar una etapa. Llega a intervenir en ella. Su historial sugiere
una constante: escenarios tensos, intereses en disputa y necesidad de control
operativo. Venezuela encaja perfectamente en ese perfil.
La economía, por supuesto. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán no han logrado derrocar a su gobierno ni obligar a sus líderes a aceptar las exigencias estadounidenses sobre las ambiciones nucleares de Teherán.
La crisis
energética que surgió tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán
puso de manifiesto los límites de la tolerancia de Trump hacia las dificultades
económicas internas.
Un convoy
de buques petroleros atravesó el Estrecho de Ormuz ayer sábado, después de que
Irán lo reabriera, solo para volver a imponer restricciones, alegando actos de
"piratería" por parte de Estados Unidos bajo el pretexto de un
bloqueo.
No está
claro si ambas naciones volverán a reunirse para intentar acabar con el
conflicto. Irán y EEUU estarían muy cerca de un acuerdo de paz, según el
presidente Trump, pero persisten conflictos claves, lo que no asegura un
posible avance.
· 30 millones de euros en remesas desde
Europa a Venezuela.
Íkualo, fintech española especializada en
servicios financieros para población migrante en Europa, ha anunciado la
activación oficial de su servicio de remesas
digitales desde el
viejo continente hacia Venezuela, uno de los corredores más relevantes y
desatendidos del mercado latinoamericano.
La compañía, que permite la apertura de cuentas con solo el pasaporte -así como contar con una tarjeta física y virtual emitida por Mastercard-, prevé canalizar más de 30 millones de euros en remesas durante 2026 hacia Venezuela, alcanzar alrededor de 18.000 usuarios activos procedentes de esta comunidad y procesar un volumen total estimado de transacciones anuales cercano a los 60 millones de euros, incluyendo pagos y otros movimientos dentro de la plataforma.
Venezuela concentra millones de ciudadanos
residentes en Europa que envían dinero de forma recurrente a sus familias. El
envío puede realizarse directamente desde el móvil, sin necesidad de acudir a
oficinas físicas ni depender de terceros, con condiciones más accesibles que
las alternativas tradicionales.
· Escándado
en la ONU. 14 países, incluidos algunos con
historiales irregulares sobre derechos como Egipto y Vietnam, fueron
seleccionados para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en unas elecciones
no concurrentes denunciadas por organizaciones de defensa.
El martes,
14 países se presentaron a las elecciones para el período 2026-2028 y todos
fueron elegidos en una votación secreta por la asamblea.
Fueron
cuatro por África (Angola, Egipto, Mauricio y Sudáfrica), cuatro de
Asia-Pacífico (India, Irak, Pakistán, Vietnam), dos de Europa oriental (Estonia
y Eslovenia), dos de América Latina (Chile y Ecuador) y dos de Europa
occidental (Italia y Gran Bretaña).
Por enésima vez la incongruencia en la ONU
vuelve a reinar. La escogencia de países muy cuestionados por su trato y
respeto en materia de Derechos Humanos demuestra lo improcedente y atrasado que
ha quedado dicho organismo mundial.
· 21 años de
Monitoreo Digital.
Monitoreo Digital, llega a su vigésimo primer
aniversario consolidada como el referente de prestigio y confianza para las
principales agencias de comunicación, empresas y marcas más destacadas del
país.
Desde su fundación en el 2005, la organización ha aportado la manera cómo las marcas comprenden su entorno y ha navegado los cambios tecnológicos y sociales de Venezuela. Con servicios de monitoreo de radio, televisión, medios online, gráficos y redes sociales ofrece una gama importante y robusta que complementa con el servicio informativo que protagoniza el Código Informativo md, newsletter con la curaduría del periodista Isnardo Bravo que se distribuye de lunes a viernes.
“Llegar a 21 años es un testimonio de la confianza que nuestros aliados depositan en nosotros cada día. Hemos sido testigos y narradores de la evolución de los medios en el país, siempre bajo la premisa de la excelencia y la innovación técnica, es de allí que surge nuestro nuevo producto PLEXO”, así lo dijo Gustavo Castellanos, director general de Monitoreo Digital.
· Pasivos
petroleros y la agonía de nuestras costas. Andrés Eloy Osorio León es oceanógrafo, especialista en química ambiental y
presidente del Instituto Venezolano Alemán de Ciencias Ecológicas Aplicadas.
Tiene tiempo denunciando la serie de desastres ambientales que ocurren ante la
desidia del Estado y de PDVSA, afirma que además del riesgo inaceptable para la
vida y la salud humana, “la presencia crónica de hidrocarburos en las costas
venezolanas ha creado un inventario de contaminantes persistentes que hoy
representan un desafío crítico, no solo ecológico, sino financiero”.
“Estos son
los llamados pasivos ambientales preexistentes: deudas de contaminación
acumuladas durante décadas que ahora ensombrecen los nuevos contratos de
inversión extranjera en una industria operada sobre infraestructura obsoleta”.
El
principal indicador del colapso de nuestra red petrolera son los derrames
sistemáticos. Análisis actualizados revelan que en el Lago de Maracaibo no
existe ya un solo metro cuadrado libre de trazas de hidrocarburos. En muchos
casos, esta contaminación es invisible al ojo humano, pero no para la
tecnología espacial.
La factura de esta trágica realidad llegó en enero de 2026. La Food and
Drug Administration (FDA) y la NOAA de Estados Unidos impusieron un bloqueo
sanitario a productos marinos venezolanos, citando contenidos de metales
pesados y bacterias que violan normas internacionales.

